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del diario nortedecastilla.es
El mildiu entra por las puntas. Primero tiene una fase de latencia, digamos que unos 15 días o un mes antes de aparecer, si en un momento dado las condiciones han sido las correctas: humedad alta y temperatura alta. Ahí el mildiu ya está presente, pero no se ve.
Para que no aparezca, previamente, en los estados iniciales del mildiu será necesario sulfatar, cuando la punta esté tierna, recién desarrollada, para proveerla de la suficiente dureza para cuando se quiera desarrollar la enfermedad, que no lo haga.
Esa es mi pequeña teoría.
Situación actual: llovió durante el mes de mayo, pero las temperaturas no eran altas todavía…el desarrollo de la planta fue algo tardío. Al final, a mediados de Junio volvió a llover, pero en este caso las temperaturas ya empezaban a ser altas (digo lo de llover por la humedad asociada al efecto). Y, aunque ya dejó de llover, durante la primera semana de julio se produjeron humedades matutinas, las más peligrosas en este tiempo, acompañadas por temperaturas altas durante el día…caldo de cultivo ideal para el mildiu. Ahora mismo, en los sarmientos observo un ataque que se produjo en la última semana de junio, después de las lluvias, afectó a la parte sin protección, lo que entonces eran las puntas del sarmiento; lo que ahora ha quedado a dos palmos de la punta.
El mildiu avanza hacia el centro de la planta, otra teoría. Si las condiciones siguen siendo propicias, la evolución de la enfermedad es en dirección a la cepa. El mildiu se parará justo cuando las condiciones dejen de ser propicias; por ejemplo, tiempo seco, cierzo, aire…final de mildiu. Pero mientras avanzará, este mes de julio, hubo un par de días de viento, justo después de una tormenta de verano el día 14, eso ha provocado una parada en el avance hacia el interior, digamos que las manchas de las hojas se han secado, y algunas hojas también…alguna uva se ha visto afectada pero no mucha. Las condiciones cambian, el mildiu se para.
Sin embargo, durante estas 2-3 semanas de evolución de la enfermedad en la cepa ha ocurrido un proceso paralelo importante, la planta ha continuado desarrollando por la punta, con lo cual, por encima de la ‘parte superior’ del mildiu tenemos un par de palmos de hojas perfectamente sanas (¿aún?). Eso es lo que hay que proteger, esa es la vida de nuestra planta, con un sulfatado inmediato (y repetido en una semana máximo) con caldo bordelés que asegure la protección de este punto de respiración de la planta. La oleada de mildiu siguiente es la que podemos proteger, la que ha pasado se parará en cuanto cambien las condiciones, y quizás si usamos sistémicos, cosa nada adecuada, y menos para un quizás.
Yo he tenido un primer ataque suave, medio secado ya de mildiu, las puntas las tengo sanas, solamente es en el tempranillo, y en las plantas más débiles o con carencias es donde se muestra más, no voy a sulfatar con nada de momento, aunque puede que esta tarde cambie de parecer…quiero decir…eso es lo importante, estar encima de las viñas, aprender con ellas, más en años complicados, en los que puede que no salves la cosecha pero puede que salves la de otro año. Emplazo a los PVN a que compartan sus experiencias.
A ver si pongo unas fotos de momento pongo éstas del diccionario del vino.com :
de infojardin.com
de fronda.es
Salut.
Archivado bajo: técnico | Etiquetado: mildiu, técnica, viñacultura, viñas




Bueno este año se ve que el mildiu ha hecho de las suyas por muchos sitios. en mi tierra Montilla, también, solo que la experiencia y la intuición han hecho posible que el mildiu y la ceniza o tizne, como le lammamos aquí, estén desaparecidas en combate, al menos en mi finca; aquí doy algunos consejillos útiles por si sirven. 1- No se le ocurra a nadie tratar con sistémicos ni historias raras, no sirve para nada, ya lo comprové hace muchos años.
2- el mildiu y el oidio, son hongos, que en condiciones de temperatura y humedad favorables, te la juegan impepinablemente.
3- Como hongos que son se mueven con el aire y las esporas acaban contaminando toda la planta y toda la viña. Al final se pierde todo, porque aunque queden partes verdes sin afectar, que salen en la última subida de sabia, la uva está casi desde el primer momento afectada.
4- normalmente si hay mildiu hay oidio, y si bien el midiu acaba con las uvas las que sobrevivan se encarga la tisne, que es el oidio en la uva, que acaba rompiendo los granos y pudriendo el racimo.
5- Solución posible.
cunado las condiciones climatológicas se ponen adversas, llueve sale el sol, lueve otra vez sale el sol, y así, ya tenemos mildiu.
no hay ni que pensarlo, cuando uno ve que el tiempo cambia hacia primero de mayo(aquí),se trata con caldo bordeles, y mientras persista este tiempo se trata cada 7 días.
Lo bueno de este es que no tienes que usar dósis muy elevadas en la prevención, y no afecta a la uva porque todavía no ha cuajado, o está a punto.
lo siguiente es mi gran amigo el AZUFRE, que en este caso viene como anillo al deo, para la tisne es lo mejor que he visto, pero cuidado, hablo del azufre sublimado flor, marca PALLARES.
Ni hablo de los demás azufres, porque no me han servido para nada. Ese es el más ecológico y más efectivo, yo lo llevo usando toda la vida.
Raro es que tenga tizne. Un par de tratamientos em mayo y junio y asegurarse de que hace un par de días de sol, y ya está.
Tratar en estas fechas ya, no lo veo muy bien.
el daño ya está hecho, en todo caso con azufre si acaso para las uvas que tengan tizne y ya está. si se trata con cobre a estas alturas aparte de que la uva es posible de que no madure bien, ya no lo paras o en todo caso quemarás las hojas incluso nuevas.
Azufre, ahora azufre, y la próxima vez intuición y prevención.
Espero que os sirvan un poco mis experiencias;
un abrazo, JOSÉ MIGUEL
había hecho un tratamiento con caldo bordelés lloviendo, con la máquina de espalda, y con botas de agua, porque la cosa se podía ir de madre; y es que este año, aquí, ha sido, es y será de los que se cuentan. Después se arregño algo el tiempo, pero otra vez las humedades, y el sol han acabado por hacer trunfar el mildiu. Todo está afectado en diefente medida, más bien poco, bueno, si esto sigue así, cada día más, pero relativamente muy poco. Ni he sulfatado más, y se ha aguantado bastante bien. Ahora empieza a notarse algo en el macabeo, en la carinyena, y quizás en el syrah, poca cosa en merlot y cabernet s., creo que éstas hojas están más ¿’adaptadas’?.
El caso es que el tempraillo, que además está en una parte complicada de su finca, tenía problemas y ya graves, se me están secando las plantas, y yo tozudo a no sulfatar, pero al final, si así se considera hay que actuar. He aquí un ejemplo de que lo de respetar la planta y el vino no significa no hacer absolutamente nada.
Pues bueno, se me ocurrió ayer por la tarde despuntar toda la viña, despojarla de lo más tierno, ya el mildiu estaba entrando por las puntas, dejar todo a tres palmos, y sin puntas; curiosamente la uva está bien, pero ya no pienso en la producción, pienso en la planta, a ver si puedo salvar los sarmientos. Fíjate cómo yo, el antidespuntador de la Terra Alta, he acabado despuntando una viña. Y es que nunca se ha de decir que sde esta agua no beberé, porque hay ocasiones en las que hay que hacer cosas. Sigo creyendo que en muchas ocasiones se hacen demasiadas cosas. Para mí, y creo que para todoas esta es una historia de actuación delante de un problema. Por cierto, me pareció como que las plantas quedaban mejor después…
Salut.